No es solo una casa. Es todo lo que pasa dentro

¿Te has planteado alguna vez construir tu propia casa en la Costa del Sol?

No hablamos de comprar una.
Hablamos de empezar desde cero. De ese momento en el que miras un terreno vacío y dices: “Aquí podría estar mi casa.”

Y claro, suena bonito.
Mucho sol, brisa mediterránea, cenas al aire libre…
Pero también hay licencias, normativas locales, plazos que varían según el municipio, decisiones que pueden salirse de presupuesto si se toman en el orden equivocado.

Relájate. No eres el primero ni serás el único al que le pasa.

Lo que sucede cuando te saltas pasos

El error más habitual que veo: alguien compra una parcela sin consultar.
Otro clásico: elegir un constructor antes de tener el proyecto.
O empezar con un presupuesto mental que no coincide con la realidad de lo que se quiere construir.

¿Resultado?
Retrasos. Costes extra. Descontrol.
Y esa sensación horrible de haber dejado escapar el control.

Por eso decidí hacer las cosas a mi manera: sin trampas, sin promesas que suenen bien pero no se cumplan.
Un proceso claro, con etapas que tienen sentido, en el que tú sabes qué ocurre en cada paso.

Por qué me buscan

Llevo más de 25 años en esto.
Comencé en Sevilla, pero fue en la Costa del Sol donde encontré ese espacio para dedicarme a lo que realmente me apasiona: villas hechas una por una.

Aquí no vendo estilos.
Aquí escucho. Porque tu casa no debe parecerse a la del vecino ni a un catálogo.
Debe parecerse a ti.

Lo que más valoran mis clientes

Te lo digo sin rodeos: paz mental.

Saber que tienes un equipo que maneja licencias, técnicos, trámites, normativas locales, permisos…
Y lo mejor: traducir todo eso a lenguaje claro, sin tecnicismos que intimiden.

Si vienes de fuera, esto no es un extra: es esencial.
Un buen arquitecto para ti no es solo alguien creativo, sino también un traductor, un guía, alguien que te diga lo que va y lo que no va.

Tecnología y sostenibilidad sin pose

Hablamos de orientación adecuada, ventilación natural, buen aislamiento.
Y sí: aerotermia, energía solar, domótica, cuando tiene sentido.

Pero esas cosas no se agregan al final.
Se integran desde el diseño.
Para que la casa siga funcionando bien dentro de 10, 15 o 20 años. Para que no se quede obsoleta.

¿Cuánto tiempo dura todo esto?

Entre 18 y 24 meses, siendo honestos.
Con fases claras: viabilidad, diseño, licencias, ejecución y construcción, y por supuesto, entrega y ajustes.

¿Y el presupuesto?
Aquí no hay “desde”.
Lo calculamos todo: obra, tasas, estudios técnicos, acabados, honorarios… desde el minuto uno.

Soñar está bien. Pero que ese sueño no te lleve a sorpresas indeseadas.

Si estás pensando en dar el paso…

No corras. No tomes decisiones solo con los ojos.
Y no te lances sin equipo.

Construir una villa en la Costa del Sol puede ser una de las mejores decisiones de tu vida.
Pero solo si lo haces bien.
Porque aquí no construyes solo una casa.
Construyes un espacio para tus mañanas, tus cenas, tus días tranquilos.

Si te lo estás pensando, hablamos.
Y sí: aquí las casas no tienen ruedas… pero sí mucha vida por delante.

Nota: esta entrevista fue publicada en Sur in English“Designing Identity: New Perspectives in Architecture”. 

No es solo una casa. Es todo lo que pasa dentro.